miércoles, 13 de agosto de 2008

La cruz Invertida

Reconocida internacionalmente como símbolo del anticristianismo, la cruz invertida es objeto no sólo de abierto rechazo sino que ha prestado a malinterpretaciones al mismo trono de “San” Pedro.

Morfológicamente, la cruz invertida se conforma por tres elementos, un asta vertical para el cuerpo y los dos brazos en una ubicación cercana a la base de la cruz, a diferencia de la cruz común, cuyos brazos se acercan a la cabeza.

Cristianamente, la cruz invertida tiene su origen en la tradición de la muerte del apostol Simón, a quien Jesús impuso el nombre de Pedro (piedra) al edificar “su iglesia. Cuando Simón Pedro fue capturado por Nerón, condenado a morir en la cruz, tal como su mesias Jesús, el propio Pedro pidio ser crucificado al revés, con la cabeza hacia abajo, ya que “no era digno de morir igual que su mesias”.
Esta tradición, aunque no ha sido historicamente comprobada ha sido recogida por muchos cronistas, tal como Origenes y Tertuliano, quienes en su relatos constatan que Jesús vino del cielo y con la cabeza al cielo murio, así como Pedro nació de la tierra y con la cabeza a la tierra murio.

Con este antecedente, la primitiva iglesia colocó a la cruz invertida como símbolo de humildad, así como representación del propio Pedro, primer, papa de la historia. De tal modo que en el año 2000 cuando el llamado Juan Pablo II acudio a oficiar una ceremonia en Galilea, en el Monte de la Bienaventuranzas, tomó asiento en una silla a cuyo respadar se aprecia una cruz invertida, situación que causó extrañeza en católicos ignorantes y furor antipapa en el resto de la cristiandad, quienes acusaron al jefe de estado Vaticano de “blasfemo” y “anticristiano”.

Ahora bien, este gesto, al igual que diversas obras de arte sacro dispersas sobre todo en la Europa Medieval, demuestran a la llamada Cruz de Pedro a través de murales, grabados, cuadros, esculturas y hasta manuscritos iluminados colocados en templos, conventos, e incluso escudos de armas de ciertas poblaciones españolas (como San Pedro de Mérida o Esterri d'Aneu).

Ante esta situación nos preguntamos porque cientos de personas llamadas a sí mismas anticristianas se han adornado con la cruz invertida. La respuesta es simple, se trata de diferencia de contextos. La cruz de Pedro es un símbolo de inferioridad ante el “hijo de dios”, la cruz invertida anticristiana es un simbolo de trastocamiento de la religión para un nuevo orden, literalmente un giro de 180º que se concentra en el orden terrenal dejando atrás el paradigma de “un orden celestial”.

Este artículo aún no concluye...